|

La historia
que sigue es una adaptación libre de "Come and Follow Me", de Paul H.
Dunn.
Cierto
hombre, llamado Mogo, acostumbraba a considerar la Navidad una fiesta sin
sentido. Según él, la noche del 24 de diciembre era la más triste del año,
porque muchas personas se daban cuenta de lo solas que estaban, o
recordaban a la persona querida que había muerto aquel año.
Mogo
era un hombre bueno. Tenía una familia, procuraba ayudar al prójimo y era
honesto en sus negocios, Sin embargo, no podía admitir que las personas
fuesen tan ingenuas como para creer que un Dios había bajado a la Tierra
solo para consolar a los hombres. Siendo una persona de principios, no
tenía miedo de decir a todos que la Navidad, además de ser más triste que
alegre, también estaba basada en una historia irreal: un Dios
transformándose en hombre.
Como siempre, en la víspera de la
celebración del nacimiento de Cristo, su esposa y sus hijos se prepararon
para ir a la Iglesia. Y, como siempre, Mogo decidió dejarlos ir solos,
diciendo: - Sería hipócrita de mi parte acompañaros. Estaré aquí
esperando vuestro regreso. Cuando la familia salió, Mogo se sentó en su
silla preferida, encendió el hogar y empezó a leer los diarios de aquel
día. Sin embargo, pronto fue distraído por un ruido en su ventana, seguido
de otro, y otro.
Pensando que alguien estaría jugando con bolas de
nieve, Mogo se puso el abrigo y salió, con la intención de dar un susto al
intruso.
En cuanto abrió la puerta, notó una bandada de pájaros que
habían perdido su rumbo por causa de la tempestad, y ahora temblaban en la
nieve. Como habían notado la casa caliente, habían procurado entrar, pero
al chocar contra el vidrio se habían hecho daño en las alas, y sólo
podrían volar de nuevo cuando estuvieran curadas.
"No puedo dejar a
esas criaturas allí afuera" pensó Mogo "¿Cómo podría ayudarlas?" Fue
hasta la puerta de su garaje, las abrió y encendió la luz. Los pájaros,
no obstante, no se movieron, "Tienen miedo" pensó Mogo. Volvió a
entrar en la casa, cogió algunas migas de pan e hizo un caminito hasta el
garaje calentado. Pero la estrategia no dio resultado. Mogo abrió los
brazos, intentó conducirlos con gestos cariñosos, empujó delicadamente a
algunos de ellos, pero los pájaros se pusieron más nerviosos aún, y
comenzaron a debatirse, andando desorientados por la nieve y gastando
inútilmente la poca fuerza que aún les quedaba.
Mogo ya no sabía
qué hacer. - Debéis estar viéndome como una criatura aterradora - dijo
en voz alta ¿Será posible que no entendáis que podéis confiar en
mí? Desesperado, gritó: -¡Si yo tuviera ahora la oportunidad de
transformarme en pájaro, sólo por algunos minutos, veríais que estoy
realmente queriendo salvaros!
En este momento tocó la campana de la
iglesia, anunciando la medianoche.
Uno de los pájaros se transformó
en ángel y preguntó a Mogo: -¿Ahora entiendes por qué Dios
necesitaba transformarse en hombre?
Con los ojos llenos de
lágrimas, arrodillándose en la nieve, Mogo respondió: -¡Perdóname
ángel. Ahora entiendo que sólo podemos confiar en aquellos que se
parecen a nosotros, y pasaron por las mismas cosas que nosotros
pasamos.
Paulo Coelho
|
|
Navidad es una excelente fecha -
pretexto para atrevernos a expresar los bellos sentimientos y pensamientos
que sentimos hacia los que queremos sin sentir la vergüenza de ser
criticados o mal entendidos... ojalá y nos atreviéramos a expresar estos
sentimiento todos los días, porque al final de cuentas lo que expresamos
en estas fechas dentro de cada uno es lo que quisiéramos decir todos los
días... ¿o no?
Que el
espíritu de estas fiestas te llene y que el renacimiento del amor se
haga en tu corazón.
Recibe un
caluroso saludo y un abrazo de todo el equipo de Inlak'ech.
Felices
Fiestas!!!
Dante
Oliver
Para dudas,
aclaraciones, sugerencias e inquietudes, escribeme a: dante@inlak.com
|